El colon irritable, es una enfermedad funcional digestiva crónica, benigna y recurrente de más de tres meses de evolución, caracterizada por malestar o dolor abdominal asociados a alteraciones del tránsito intestinal o distensión abdominal, sensación de evacuación incompleta, eliminación de moco con las heces y otros síntomas digestivos y extradigestivos, no atribuibles a otra enfermedad digestiva.
Hasta hoy, no se conoce ningún mecanismo único que explique por qué los pacientes con colon irritable sufren estos síntomas de forma crónica y recidivante. Desde un punto de vista general, lo más aceptado y demostrado es que existen alteraciones de la motilidad y/o de la sensibilidad digestiva, influenciadas por factores psicológicos.
Además, se han propuesto otras diferentes alteraciones que también podrían influir en esta enfermedad: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales y factores genéticos.
Es una condición muy frecuente. Se estima que el colon irritable puede afectar entre el 10 a 15% de la población adulta con frecuencias aún mayores en poblaciones específicas como mujeres de 30 a 40 años. Constituye la primera causa de consulta en la especialidad de gastroenterología.

Con cada día que pasa, el marketing digital cobra más fuerza en la red. Millones de empresas, de diferentes rubros, han entendido la fuerza de Internet, y han decidido hacerse pate de la vida de sus clientes a través de redes sociales y otras plataformas.
Una estrategia muy usada en el último tiempo es el mailing marketing. Y es que esta herramienta resulta sumamente útil y directa, contribuyendo principalmente a encontrar nuevos clientes. Se trata de correos electrónicos entretenidos y atractivos, capaces de generar interés en el posible cliente.
La ventaja de este sistema es que se puede llegar de manera más directa a las personas, tratándolos por su nombre y personalizando mejor el mensaje. De esta manera, las empresas pueden segmentar de manera más óptima su base de datos, llegando al target más indicado para los requerimientos comerciales.
El mailing marketing puede ser diseñado a gusto de la empresa, sin ningún límite en términos de forma, colores y mensajes, dando una amplitud y horizonte de posibilidades infinitas. Asimismo, el mailing marketing puede fácilmente cuantificable en términos de inversión y retorno.
La conectividad global es un hecho que, año a año, genera nuevas modas, tendencias y relaciones a lo largo y ancho del planeta. Por esta razón, tanto personas naturales como empresas han decidido entra a este mundo virtual que agrupa a amigos y clientes en un mismo lugar, muchas veces fusionándose ambos conceptos.
Esa oportunidad no sólo se ha convertido en una instancia clave para empresas consolidadas y consagradas en estrategias de marketing tradicional, sino que también para pequeñas empresas que han viso en Internet un terreno que proporciona igualdad de condiciones frente a los más grandes.
Y es que una pyme que realice una buena estrategia de marketing digital puede obtener incluso mejore resultados que un grande de la industria que no sepa manejar su rol en la web. Esta igualdad de condiciones se presenta con mayor fuerza en las redes sociales, ya que, aunque las grandes marcas partan con la ventaja de ser conocidas, una empresa pequeña podrá adquirir con el tiempo la misma o mayor notoriedad en las plataformas sociales.
La relación que se establece con los clientes, saber sus intereses en tiempo real y mantener un nexo cercano, sólo depende del manejo que se tenga de todas las posibilidades que ofrece Internet. De esta manera la inversión en materia digital puede ser un factor decisivo en cuanto a la ventaja comparativa que se tendrá con la competencia.
Las redes sociales se han convertido en una herramienta vital para el desarrollo de cualquier empresa. La inmediatez y la cercanía que se puede lograr con clientes o consumidores se vislumbra como una instancia impagable a la hora de estrechar lazos y de hacerse con nuevo público.
Pero la sola presencia en estos medios de comunicación no supone un avance en términos de marketing digital, y mucho menos un crecimiento que se traduzca en cifras económicas. Desde esta perspectiva resulta necesario identificar ciertos matices a la hora de analizar el papel que una marca desempeña en la web.
Twitter es uno de los mejores ejemplos para graficar la potencia de las plataformas sociales. Y es que representa una gran oportunidad para fortalecer la gestión, la reputación, la recordación, el mensaje y muchos otros aspectos que forman parte de la identidad de una empresa. ¿Pero cómo puede evaluarse la importancia adquirida en Twitter?
La respuesta más inmediata podría ser la generación de seguidores o followers, pero lo cierto es que la popularidad no implica lo mismo que la influencia. Si bien es importante contar con una gran cantidad de followers, lo realmente importante radica en lograr influir en el pensamiento y comportamiento del público.
De esta manera se debe intentar que los seguidores pasen de ser meros observadores a participantes de la información, generando conectividad con el resto de los usuarios y logrando que la estrategia digital se consolide en una cadena beneficiosa para la marca
Pensar que el marketing y el marketing digital pueden ser desarrollados de la misma manera es un error que muchas empresas cometen a diario y que parecieran no comprender. Y es que aunque el objetivo general de ambos es similar, la forma de alcanzarlos supone un camino distinto, con metas específicas y de diversa naturaleza.
El éxito de las campañas está, de una u otra forma, enlazado directamente con el estudio previo que se haya establecido, no sólo en cuanto a los medios que se utilizarán sino que al público al que se quiere llegar. El comportamiento que las personas mantienen en Internet responde a patrones únicos, rara vez comparables a los que se evidencian fuera del PC.
Desde esta perspectiva resulta trascendental un análisis del escenario digital. La cultura de las redes sociales son protagonistas de un escenario rápido y cambiante que exige a las empresas un dinamismo igualmente veloz. Quedarse atrás y perderse los nuevos códigos y manifestaciones de la idiosincrasia propia de este medio, supone un retroceso mortal para la consecución de los objetivos principales del negocio.
Entrar al mundo web y crear un perfil en cuanta red social existe, no es sinónimo de respuesta a los nuevos tiempos. No basta tener presencia, sino que es vital marcarla en la vida cotidiana de los usuarios y clientes; sólo de esta manera es posible seducir a nuevos consumidores. Involucrarse con las necesidades, hablar el mismo lenguaje y preocuparse por los mismos problemas son la llave de entrada para un firme posicionamiento.